Cómo hacer un proyecto de mejora continua en una empresa | Resultae

Cómo hacer un proyecto de mejora continua en una empresa

Cómo hacer un proyecto de mejora continua en una empresa

Poner en marcha un proyecto de mejora continua en una empresa parece sencillo, pero ponerlo en práctica es más complejo de lo que imaginamos, por eso en Resultae vamos a explicar cómo hacer un proyecto de mejora continua en una empresa.

Cómo hacer un proyecto de mejora continua en una empresa con Resultae

Se trata de identificar oportunidades de mejora, implementar cambios y medir el impacto de esos cambios. Sin una metodología clara, el proyecto es difícil de sostener en el tiempo.

Cuando se pone en marcha con un equipo interno, lo que suele pasar es que es fácil que ‘los árboles no te dejen ver el bosque’ a la hora de identificar ineficiencias, y te puedes ver afectado en la calidad del trabajo y la puesta en marcha de soluciones rápidas.

La mejora continua, también llamada Kaizen, es una metodología de mejora Lean que proporciona el enfoque necesario para mantener la mejora como máxima prioridad.

¿Cómo hacer un proyecto de mejora continua en una empresa? Pasos a seguir:

1) Centrados en pequeños cambios graduales en lugar de cambios importantes

Céntrate en pequeños cambios, poco a poco, en lugar de grandes cambios. Se pueden hacer pequeños cambios rápidos y todos los días, y no cuestan dinero.

Al enfocarte en los pequeños cambios, eliminas barreras para empezar el proceso de la mejora continua.

Así, permitirás a tu equipo obtener pequeñas victorias de forma rápida, y a medida que se apliquen más cambios, el equipo verá los beneficios de ellos y tendrá más confianza para sugerir más ideas y ponerlas en marcha.

2) Priorizando ideas fáciles y económicas

Al poner en marcha ideas que no requieran mucha inversión, eliminas las barreras financieras para el proyecto de mejora continua de una empresa.

Así, damos facilidades a los trabajadores de línea para sugerir e implementar ideas que puedan mejorar los procesos de trabajo porque saben que sus cambios no necesitan la aprobación de dirección.

Por ejemplo, cómo reducir el desperdicio, eliminar pasos innecesarios para reducir recorridos, mejoras ergonómicas, reorganizar los procesos de trabajo para reducir tiempos…

3) Implantando ideas de las personas que hacen el trabajo

En una organización Lean y de mejora continua, los empleados son su mayor activo y son la fuente de generación de nuevas ideas para la mejora.

Nadie conoce el trabajo mejor que la persona que lo realiza todos los días. La mejor persona para sugerir ideas de mejora e implementarlas es el trabajador de línea.

Proyecto de mejora continua en una empresa Resultae

4) Confiando en los empleados para mejorar

Aunque los empleados desempeñan un papel vital en el proceso de mejora continua, como directivos debemos ayudarles a que las buenas ideas se pongan en marcha.

La mayoría de los trabajadores desconocen los principios y prácticas Lean como 5S, los 8 desperdicios, la gestión visual, Kaizen, etc. Ayudamos a eliminar la frustración que los trabajadores tienen en su puesto de trabajo por los desperdicios.

También nos encontramos con trabajadores reacios a compartir ideas, y nuestra función pasa por enseñar y educar sobre las herramientas y técnicas Lean que se pueden aplicar al proceso de mejora continua y ayudar a los empleados a superar cualquier barrera personal o psicológica que les impida probar nuevas ideas.

5) Usando GAPs, TOPS y Tableros de Comunicación y de Marcha.

Explicamos y montamos un sistema completo de comunicación con equipos de trabajo. Aplicamos el ciclo Planificar-Hacer-Verificar-Actuar (PDCA).

El ciclo PDCA permite probar científicamente las ideas de mejora y garantiza una mejora continua al medir la diferencia de rendimiento entre el punto de partida y el objetivo.

Esto nos proporciona retroalimentación inmediata sobre la efectividad del cambio. Si la idea fue efectiva, el próximo ciclo de mejora comenzará con el nuevo punto de partida y al nuevo objetivo es avanzar hacia otro mejor.

6) Medir

Medir los impactos del proyecto de mejora continua en una empresa es la mejor forma de mantenerlo.

Al mostrar un ROI en el tablero de marcha, de forma visual, obtenemos el apoyo de todos: dirección y trabajadores.

Ejemplos:

  • ¿El cambio reduce costes?
  • ¿El cambio aumenta la rentabilidad?
  • ¿El cambio disminuye el tiempo?
  • ¿El cambio mejora la seguridad de los trabajadores?
  • ¿El cambio mejora la satisfacción de los trabajadores?
  • ¿El cambio mejora la calidad?
  • ¿El cambio mejora la ergonomía?
  • ¿El cambio mejora la eficiencia operativa?

Y por supuesto, todo cuantificado.

También sabemos que no todos los cambios pueden medirse cuantitativamente a través del ROI. Sin embargo, siempre hay formas cualitativas de documentar el impacto del cambio en la organización.

Al obtener impactos cuantitativos y cualitativos de las mejoras, aumentamos la moral de los trabajadores.

7) Aplicación de la mejora continua

Aplicar la mejora continua necesita la participación de todos: Dirección General invierte tiempo y dinero para poner en marcha la estrategia que generará reducción de costes y aumento de la rentabilidad.

Los mandos intermedios colaboran para crear un ambiente de confianza, colaboración, comunicación y buena disposición al cambio, y los trabajadores implicación en el trabajo para encontrar pequeñas mejoras cada día.

Con esta estrategia, tu empresa podrá comenzar y mantener un sistema de mejora continua para tener una organización más rentable, más competitiva, procesos de trabajo más eficientes y empleados más satisfechos.

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